jueves, 11 de junio de 2009
TERCERA PARTE
El último PGLA
La edición correspondiente a 1989, y que hacía la número dieciocho desde su creación, sería la última del Programa de Graduados Latino Americanos. A pesar del éxito que como programa de posgrado había mantenido a través del tiempo, desde cuatro años antes pendía sobre él la posibilidad de que la Fundación Aktion Adveniat, la entidad alemana que la financiaba, retirara la ayuda económica que venía prestando desde los inicios. Algunos indicios del progresivo desencuentro podían hallarse en ciertos episodios ocurridos en años anteriores, que tenían como común denominador la petición de nuevos requerimientos, que hasta entonces no habían sido hecho explícitos, y algunas reticencias mostradas hacia el planteamiento y las finalidades del Programa.
La CELAM veía con recelo al Programa
Ya desde 1979 el director de la Fundación, monseñor Emil Stehle, había expresado a los directivos del PGLA que desde algunos sectores de la Conferencia Episcopal Latino Americana (CELAM) se veía con recelo el desarrollo del programa porque no había sido obra de los obispos latinoamericanos; de ahí algunas quejas que le presentaban acerca de que conocían poco acerca de él. En una línea similar aducían que era un programa “para América Latina” más que “de América Latina”. Por eso, en su papel de mediador, recomendó Stehle a la Facultad mantener una mayor relación con el CELAM y procurar darles cierta participación. Algunas acciones en ese sentido fueron tomadas en cuenta por la Facultad para intentar deshacer esa imagen y propiciar así la prórroga del acuerdo (1).
En enero de 1981 el Programa fue renovado por cinco años más, según acuerdo de la Conferencia Episcopal Alemana, de la que dependía Adveniat. El 11 de octubre de 1983, en el transcurso de la reunión del Comité de Selección en Pamplona, se sugirió desde Adveniat que la presentación de cartas de los obispos avalando a los candidatos debía ser un requisito necesario, al menos para los admitidos tras la primera fase de selección (2). Así se hizo desde la siguiente edición, aunque se acordó entre las partes restringirlo para los candidatos seleccionados para participar en cada programa (3). En mayo de 1984 monseñor Stehle sugirió tres propuestas para intensificar la participación del CELAM en el Programa: por parte de la Facultad, se señaló que algunas se estaban haciendo, como las visitas a autoridades del CELAM durante los viajes de los profesores a aquellos países; de otras, referidas a visitas de obispos y de ex alumnos a Pamplona como invitados, se tomó nota para intentar ponerlas por obra o intensificarlas (4). También por indicación de Adveniat, desde 1985 se enviaron formularios de solicitud de admisiones tanto al CELAM como a otras organizaciones: UCLAP, UNDA y OCIC5.
Proponen Cuarto Quinquenio del Programa
Precisamente en 1985 tocaba decidir acerca de la renovación de la financiación al PGLA, que la Facultad quería para otros cinco años más, como venía siendo habitual. De hecho así figuró, bajo el epígrafe “Cuarto quinquenio del Programa”, en el orden del día de la sesión de trabajo que monseñor Stehle mantuvo con el equipo directivo del PGLA en Pamplona el 6 de mayo de 1985. Fue en el transcurso de dicha reunión cuando el director de Adveniat dejó abierta la posibilidad de dejar de financiar el Programa. Se estaba gestando uno nuevo en el que CELAM tendría un papel más activo si bien aún no había sede para ponerlo en marcha. Por parte de la Facultad se argumentó que no debían aparecer los dos programas como incompatibles, tal como habían manifestado el presidente y el secretario del CELAM. Así las cosas, se decidió convocar para el mes de septiembre una reunión tripartita en la que estuvieran representados el CELAM, Adveniat y la Universidad de Navarra (6).
Reunión con la CELAM
Finalmente, por cuestiones logísticas (Nieto y Stehle viajarían luego juntos a Chile para participar en el II Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA), la reunión se celebró en la ciudad irlandesa de Cork el 16 de septiembre. Asistieron los monseñores Antonio Quarracino y Darío Castrillón como presidente y secretario respectivamente del CELAM, monseñor Michele Buro como secretario general de la Comisión Pontificia de la Santa Sede para América Latina (CAL), monseñor Emil Stehle como director de Adveniat, y el rector Alfonso Nieto y el director del PGLA Francisco Gómez Antón como representantes de la Universidad de Navarra. Entre sus acuerdos figuraba la continuidad del Programa, dados los resultados positivos que había arrojado durante sus catorce años de existencia. Se reconoció, por parte de todos, que el PGLA ejercía una importante labor de perfeccionamiento con los profesionales de medios de comunicación latinoamericanos, que a su vez tenían una notable influencia en la opinión pública de sus países. El CELAM, a su vez, no puso inconveniente en extender su aval para que Adveniat siguiera financiando el programa. En efecto, el 20 de noviembre de 1985, monseñor Castrillón escribió una carta a Adveniat con dicho aval para la prórroga por cinco años de la financiación (7).
La CELAM adquiere papel m as importante
Aunque lo acordado en dicha reunión pareció, en un primer momento, resolver el futuro del Programa para los cinco años siguientes, sin embargo la aprobación de Adveniat sólo llegó para la edición XVI correspondiente a 1987. Además, se introducían nuevos mecanismos para que el CELAM adquiriera un papel más importante, y –como señalaba en una carta monseñor Stehle– “se haga responsable y sea la institución que formalmente solicita y recibe la ayuda de Adveniat”, de forma tal que luego “el CELAM bien puede contratarle a ustedes”. En esa misma línea, explicaba que “a partir del programa XVII los programas definitivamente tendrán que quedar a cargo del CELAM”, de cuya voluntad dependería “confiar los programas, su elaboración y su realización a la Universidad de Navarra”. También se estipulaba como condición “una evaluación de los quince programas por Catholic Media Council o por otra institución similar”(8). Monseñor Stehle comunicó también al profesor Gómez Antón que la Comisión Episcopal de Adveniat sólo aprobaba proyectos anualmente y no era partidaria de hacerlo por quinquenios (9).
Problemas para la continuidad del Programa
La nueva situación creada dificultaba la debida planificación de las siguientes ediciones del PGLA por falta de seguridad acerca de su continuidad. Conscientes de que la financiación por parte de Adveniat podría desaparecer, desde la Facultad se comenzaron a pensar propuestas sobre posibles fuentes de financiación alternativas para el Programa a través de otras fundaciones en la misma Alemania o en otros países como Estados Unidos (10). En un principio, el 17 de diciembre de 1986 la Comisión Episcopal de Adveniat iba a discutir la prolongación o no, por cuatro años más, de la financiación del PGLA (11), pero finalmente la decisión se aplazó primero al mes de abril y luego a julio de 1987, lo cual creó una situación complicada para las labores de promoción. De hecho, en los formularios de admisión se debió imprimir la advertencia de que el programa estaba “pendiente de aprobación” (12).
En mayo de 1987 la Facultad presentó un informe sobre el PGLA, que le había sido pedido por la Comisión Episcopal Alemana en su reunión de diciembre pasado para decidir sobre la prolongación de su financiación. En él se proporcionaban algunos datos numéricos, se señalaban los instrumentos que garantizaban la continuidad en el contacto con los graduados así como algunos índices de la valoración externa, y se recordaban los principales objetivos perseguidos por el Programa. Más específicamente se respondía a tres preguntas que la Comisión Episcopal había hecho llegar a través de monseñor Stehle: el trabajo profesional al que se dedicaban los graduados, su contribución a la enseñanza del periodismo en América Latina, y su colaboración con la Iglesia. La memoria abundaba en informaciones concretas acerca de estos tres extremos (13).
No se quería causar dificultades a Aktion Adveniat
La Facultad no deseaba mantener el Programa a toda costa, como así se lo hizo constar Gómez Antón a Stehle en la habitual sesión de trabajo anual en Pamplona del 3 de junio de 1987, según consta en el acta: “la Facultad no tiene inconveniente alguno en dar por terminado el programa, si su continuidad en los términos en que está concebido plantea dificultades de cualquier tipo a Adveniat; porque no podría responsabilizarse de él si hubiera que alterar de modo sustancial el sistema actual de selección de candidatos, de organización o de financiación” (14).
Pocos días después, del 16 al 21 de junio, el director del PGLA realizó un viaje a Bogotá y Quito, donde se entrevistó con el nuevo Director de Comunicación Social del CELAM, monseñor Gregorio Rosa, Obispo auxiliar de San Salvador. Éste alabó los resultados obtenidos a través del Programa e inquirió sobre la posibilidad de que el CELAM participara más activamente en el proceso de selección a través de los Secretarios de Comunicación de las Conferencias Episcopales. Una vez más Gómez Antón tuvo que explicar que sería demasiado complejo y el sistema se tornaría inoperante por razones poderosas. Uno de los directivos de Adveniat, Hans Czarkowsky, le comentó a Gómez Antón que en CELAM se estaban preguntando si no valdría la pena destinar los recursos económicos de Adveniat a programas de menor nivel que las Comisiones Episcopales parecían ya capaces de poner en marcha (15). Finalmente en su reunión del 6 de julio, la Comisión Episcopal de Adveniat decidió otorgar una ayuda de 428.310 marcos para 1988, inferior en casi 70.000 marcos al presupuesto del PGLA durante los últimos siete años.
Se cuestionan contenidos del Programa
A finales de 1987 se recibieron algunas indicaciones por parte de Adveniat acerca de los contenidos del Programa, tomando como base la memoria enviada acerca del curso anterior. Se echaba en falta una mayor presencia de temas, problemas o enfoques latinoamericanos y se confiaba en que “el próximo programa XVII tenga una colaboración más estrecha con las Iglesias locales en América Latina, tal como lo pide la Comisión Episcopal de Adveniat” (16). Pocos meses después, el 27 de mayo de 1988, en una visita de monseñor Stehle a Pamplona, éste comunicó que dirigentes del CELAM habían entregado a Adveniat un proyecto de Programa para profesionales de medios de comunicación de la Iglesia para el que proponían transferir la ayuda económica que venía recibiendo el PGLA (17). Al parecer, tres universidades en Chile, Colombia y México iban a encargarse de esos nuevos programas. Se iba consumando, pues, el fin de la financiación para este Programa, si bien se mantuvo aún para la edición de 1989, que sería definitivamente la última.
Se buscan fuentes alternativas de financiamiento
A partir de entonces los esfuerzos de la Facultad estuvieron centrados en lograr fuentes de financiación alternativas. En algunas de las gestiones con otras fundaciones alemanas colaboró el propio Stehle, aunque desde 1989 había dejado de ser director de Adveniat, e incluso se pensó en fórmulas coordinadas de transición en las que aún participara Adveniat hasta encontrar un nuevo espónsor. También se barajaron otras posibilidades como rebajar el programa a dos o tres meses de duración, o destinar la ayuda a seminarios de continuidad para profesionales en Latinoamérica (18). Durante buena parte de 1989 se realizaron gestiones diversas para intentar mantener un Programa que tan buenos resultados académicos y profesionales había obtenido, como así se reconocía por Adveniat, pero finalmente no se llegó a ninguna solución satisfactoria (19). En unas reflexiones escritas de Gómez Antón en septiembre de ese año llegó a sopesar la posibilidad de “estudiar una nueva versión del PGLA que pudiéramos llevar a cabo conjuntamente con la Universidad de Missouri, con el Poynter Institute o con algún otro centro norteamericano” (20), pero tampoco llegó a concretarse.
El PGLA postrero
Con la última promoción de alumnos del PGLA, la XVIII, se llegó a la cifra de casi 400 periodistas que habían pasado por el Programa, altamente identificados con él como se hacía palpable por la “conexión de los graduados entre sí y con la Facultad” (21). Así lo demostraban hechos como: la actividad creciente de los Comités Locales establecidos en Monterrey, México DF, Ciudad de Guatemala, San José de Costa Rica, Bogotá, Medellín, Quito, Santiago de Chile, Córdoba, Buenos Aires, Montevideo y Sao Paulo; las tres o cuatro “cartas circulares” anuales enviadas por el director del PGLA a todos los graduados; las tertulias radiofónicas que se mantenían con muchos de ellos; la publicación y difusión periódica del Catálogo de Graduados para mantener al día los datos de todos; los estudios internacionales sobre Latinoamérica realizados por ellos bajo los auspicios de la Tinker Foundation (22); y los seminarios profesionales y otras actividades formativas celebradas en aquellos países con su apoyo.
El último Encuentro en México
Incluso después de “muerto”, como cuenta la leyenda acerca del Cid Campeador, el PGLA volvió a vivir y mostrar su fortaleza con la celebración del IV Encuentro Internacional de Graduados en Monterrey (México) en 1993, en el marco de la villa de Adriana Garza. El Encuentro se abrió a todos los antiguos alumnos hispanoamericanos de la Facultad, aunque los del PGLA eran mayoría. Como recuerda Gómez Antón, “por decisión expresa de los profesores seniors, todas las ponencias fueron presentadas por los juniors, para dejar claro que el relevo generacional de la Facultad no afectaba a sus vínculos con los graduados del PGLA” (23).
NOTAS DE PIE DE PÁGINA
1 Cfr. Oficio FCI 29/79 (26-V-1979). AFCUN.
2 Cfr. Oficio FCI 7/83-84 (22-X-1983), y su anexo informativo acerca de la reunión. AFCUN.
3 Cfr. Oficios FCI 49/83-84 (3-II-1984) y 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
4 Cfr. Oficio FCI 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
5 Cfr. Oficio FCI 64/84-85 (22-III-1985). AFCUN. UCLAP eran las siglas de la Unión Católica
Latinoamericana de Prensa, con sede en Brasil; la UNDA era la Asociación Católica Latinoamericana para la Radio y la Televisión, con sede en Ecuador; y la OCIC eran las siglas de la Organización Católica Internacional del Cine y del Audiovisual, con sede en Argentina.
6 Cfr. Oficio FCI 88/84-85 (10-V-1985). AFCUN.
7 Carta de monseñor Darío Castrillón a monseñor Stehle (20-XI-1985), que se adjuntaba a la escrita por monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986). AFCUN.
8 Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986); en Oficio FCI 96/86 (11-II-1986).AFCUN.
9 Cfr. Oficio FCI 9/87 (15-X-1987), que contiene un informe escrito de Francisco Gómez Antón, fechado ese mismo día. AFCUN.
10 Cfr. Oficio FCI 122/86 (4-IV-1986). AFCUN.
11 Cfr. Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (13-X-1986); en Oficio FCI 242/86 (17-X-1986). AFCUN.
12 Cfr. Oficio FCI 102/87 (12-I-1987). AFCUN.
13 Cfr. Oficio FCI 167/87 (27-V-1987), que contenía el informe. AFCUN.
14 Oficio FCI 172/87 (5-VI-1987), que contenía el acta de la sesión de trabajo. AFCUN.
15 Cfr. Oficio FCI 188/87 (23-VI-1987). AFCUN.
16 Carta de Elisabeth Prégardiere, vicedirectora de Adveniat, a Francisco Gómez Antón (17-XII-1987).AFCUN.
17 Oficio FCI 83/88 (15-V-1988). AFCUN.
18 Cfr. Oficios FCI 150/88 (31-X-1988), 158/88 (8-XI-1988), y 181/88 (13-XII-1988). AFCUN.
19 Cfr. Oficios FCI 56/89 (18-V-1989), 74/89 (15-VI-1989), 76/89 (16-VI-1989), y 90/89 (19-IX-1989)
20 Oficio FCI 90/89 (19-IX-1989). AFCUN.
21 Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.
22 A la altura de 1988 se habían elaborado cinco para dicha Fundación: “Los diarios de difusión
nacional”, “Las revistas de información general”, “El régimen jurídico de la información”, “Aplicaciones educativas de los medios de comunicación”, y “Las agencias informativas latinoamericanas”. Y se estaban preparando más sobre otros temas. Cfr. Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.
23 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 206.
La edición correspondiente a 1989, y que hacía la número dieciocho desde su creación, sería la última del Programa de Graduados Latino Americanos. A pesar del éxito que como programa de posgrado había mantenido a través del tiempo, desde cuatro años antes pendía sobre él la posibilidad de que la Fundación Aktion Adveniat, la entidad alemana que la financiaba, retirara la ayuda económica que venía prestando desde los inicios. Algunos indicios del progresivo desencuentro podían hallarse en ciertos episodios ocurridos en años anteriores, que tenían como común denominador la petición de nuevos requerimientos, que hasta entonces no habían sido hecho explícitos, y algunas reticencias mostradas hacia el planteamiento y las finalidades del Programa.
La CELAM veía con recelo al Programa
Ya desde 1979 el director de la Fundación, monseñor Emil Stehle, había expresado a los directivos del PGLA que desde algunos sectores de la Conferencia Episcopal Latino Americana (CELAM) se veía con recelo el desarrollo del programa porque no había sido obra de los obispos latinoamericanos; de ahí algunas quejas que le presentaban acerca de que conocían poco acerca de él. En una línea similar aducían que era un programa “para América Latina” más que “de América Latina”. Por eso, en su papel de mediador, recomendó Stehle a la Facultad mantener una mayor relación con el CELAM y procurar darles cierta participación. Algunas acciones en ese sentido fueron tomadas en cuenta por la Facultad para intentar deshacer esa imagen y propiciar así la prórroga del acuerdo (1).
En enero de 1981 el Programa fue renovado por cinco años más, según acuerdo de la Conferencia Episcopal Alemana, de la que dependía Adveniat. El 11 de octubre de 1983, en el transcurso de la reunión del Comité de Selección en Pamplona, se sugirió desde Adveniat que la presentación de cartas de los obispos avalando a los candidatos debía ser un requisito necesario, al menos para los admitidos tras la primera fase de selección (2). Así se hizo desde la siguiente edición, aunque se acordó entre las partes restringirlo para los candidatos seleccionados para participar en cada programa (3). En mayo de 1984 monseñor Stehle sugirió tres propuestas para intensificar la participación del CELAM en el Programa: por parte de la Facultad, se señaló que algunas se estaban haciendo, como las visitas a autoridades del CELAM durante los viajes de los profesores a aquellos países; de otras, referidas a visitas de obispos y de ex alumnos a Pamplona como invitados, se tomó nota para intentar ponerlas por obra o intensificarlas (4). También por indicación de Adveniat, desde 1985 se enviaron formularios de solicitud de admisiones tanto al CELAM como a otras organizaciones: UCLAP, UNDA y OCIC5.
Proponen Cuarto Quinquenio del Programa
Precisamente en 1985 tocaba decidir acerca de la renovación de la financiación al PGLA, que la Facultad quería para otros cinco años más, como venía siendo habitual. De hecho así figuró, bajo el epígrafe “Cuarto quinquenio del Programa”, en el orden del día de la sesión de trabajo que monseñor Stehle mantuvo con el equipo directivo del PGLA en Pamplona el 6 de mayo de 1985. Fue en el transcurso de dicha reunión cuando el director de Adveniat dejó abierta la posibilidad de dejar de financiar el Programa. Se estaba gestando uno nuevo en el que CELAM tendría un papel más activo si bien aún no había sede para ponerlo en marcha. Por parte de la Facultad se argumentó que no debían aparecer los dos programas como incompatibles, tal como habían manifestado el presidente y el secretario del CELAM. Así las cosas, se decidió convocar para el mes de septiembre una reunión tripartita en la que estuvieran representados el CELAM, Adveniat y la Universidad de Navarra (6).
Reunión con la CELAM
Finalmente, por cuestiones logísticas (Nieto y Stehle viajarían luego juntos a Chile para participar en el II Encuentro de Antiguos Alumnos del PGLA), la reunión se celebró en la ciudad irlandesa de Cork el 16 de septiembre. Asistieron los monseñores Antonio Quarracino y Darío Castrillón como presidente y secretario respectivamente del CELAM, monseñor Michele Buro como secretario general de la Comisión Pontificia de la Santa Sede para América Latina (CAL), monseñor Emil Stehle como director de Adveniat, y el rector Alfonso Nieto y el director del PGLA Francisco Gómez Antón como representantes de la Universidad de Navarra. Entre sus acuerdos figuraba la continuidad del Programa, dados los resultados positivos que había arrojado durante sus catorce años de existencia. Se reconoció, por parte de todos, que el PGLA ejercía una importante labor de perfeccionamiento con los profesionales de medios de comunicación latinoamericanos, que a su vez tenían una notable influencia en la opinión pública de sus países. El CELAM, a su vez, no puso inconveniente en extender su aval para que Adveniat siguiera financiando el programa. En efecto, el 20 de noviembre de 1985, monseñor Castrillón escribió una carta a Adveniat con dicho aval para la prórroga por cinco años de la financiación (7).
La CELAM adquiere papel m as importante
Aunque lo acordado en dicha reunión pareció, en un primer momento, resolver el futuro del Programa para los cinco años siguientes, sin embargo la aprobación de Adveniat sólo llegó para la edición XVI correspondiente a 1987. Además, se introducían nuevos mecanismos para que el CELAM adquiriera un papel más importante, y –como señalaba en una carta monseñor Stehle– “se haga responsable y sea la institución que formalmente solicita y recibe la ayuda de Adveniat”, de forma tal que luego “el CELAM bien puede contratarle a ustedes”. En esa misma línea, explicaba que “a partir del programa XVII los programas definitivamente tendrán que quedar a cargo del CELAM”, de cuya voluntad dependería “confiar los programas, su elaboración y su realización a la Universidad de Navarra”. También se estipulaba como condición “una evaluación de los quince programas por Catholic Media Council o por otra institución similar”(8). Monseñor Stehle comunicó también al profesor Gómez Antón que la Comisión Episcopal de Adveniat sólo aprobaba proyectos anualmente y no era partidaria de hacerlo por quinquenios (9).
Problemas para la continuidad del Programa
La nueva situación creada dificultaba la debida planificación de las siguientes ediciones del PGLA por falta de seguridad acerca de su continuidad. Conscientes de que la financiación por parte de Adveniat podría desaparecer, desde la Facultad se comenzaron a pensar propuestas sobre posibles fuentes de financiación alternativas para el Programa a través de otras fundaciones en la misma Alemania o en otros países como Estados Unidos (10). En un principio, el 17 de diciembre de 1986 la Comisión Episcopal de Adveniat iba a discutir la prolongación o no, por cuatro años más, de la financiación del PGLA (11), pero finalmente la decisión se aplazó primero al mes de abril y luego a julio de 1987, lo cual creó una situación complicada para las labores de promoción. De hecho, en los formularios de admisión se debió imprimir la advertencia de que el programa estaba “pendiente de aprobación” (12).
En mayo de 1987 la Facultad presentó un informe sobre el PGLA, que le había sido pedido por la Comisión Episcopal Alemana en su reunión de diciembre pasado para decidir sobre la prolongación de su financiación. En él se proporcionaban algunos datos numéricos, se señalaban los instrumentos que garantizaban la continuidad en el contacto con los graduados así como algunos índices de la valoración externa, y se recordaban los principales objetivos perseguidos por el Programa. Más específicamente se respondía a tres preguntas que la Comisión Episcopal había hecho llegar a través de monseñor Stehle: el trabajo profesional al que se dedicaban los graduados, su contribución a la enseñanza del periodismo en América Latina, y su colaboración con la Iglesia. La memoria abundaba en informaciones concretas acerca de estos tres extremos (13).
No se quería causar dificultades a Aktion Adveniat
La Facultad no deseaba mantener el Programa a toda costa, como así se lo hizo constar Gómez Antón a Stehle en la habitual sesión de trabajo anual en Pamplona del 3 de junio de 1987, según consta en el acta: “la Facultad no tiene inconveniente alguno en dar por terminado el programa, si su continuidad en los términos en que está concebido plantea dificultades de cualquier tipo a Adveniat; porque no podría responsabilizarse de él si hubiera que alterar de modo sustancial el sistema actual de selección de candidatos, de organización o de financiación” (14).
Pocos días después, del 16 al 21 de junio, el director del PGLA realizó un viaje a Bogotá y Quito, donde se entrevistó con el nuevo Director de Comunicación Social del CELAM, monseñor Gregorio Rosa, Obispo auxiliar de San Salvador. Éste alabó los resultados obtenidos a través del Programa e inquirió sobre la posibilidad de que el CELAM participara más activamente en el proceso de selección a través de los Secretarios de Comunicación de las Conferencias Episcopales. Una vez más Gómez Antón tuvo que explicar que sería demasiado complejo y el sistema se tornaría inoperante por razones poderosas. Uno de los directivos de Adveniat, Hans Czarkowsky, le comentó a Gómez Antón que en CELAM se estaban preguntando si no valdría la pena destinar los recursos económicos de Adveniat a programas de menor nivel que las Comisiones Episcopales parecían ya capaces de poner en marcha (15). Finalmente en su reunión del 6 de julio, la Comisión Episcopal de Adveniat decidió otorgar una ayuda de 428.310 marcos para 1988, inferior en casi 70.000 marcos al presupuesto del PGLA durante los últimos siete años.
Se cuestionan contenidos del Programa
A finales de 1987 se recibieron algunas indicaciones por parte de Adveniat acerca de los contenidos del Programa, tomando como base la memoria enviada acerca del curso anterior. Se echaba en falta una mayor presencia de temas, problemas o enfoques latinoamericanos y se confiaba en que “el próximo programa XVII tenga una colaboración más estrecha con las Iglesias locales en América Latina, tal como lo pide la Comisión Episcopal de Adveniat” (16). Pocos meses después, el 27 de mayo de 1988, en una visita de monseñor Stehle a Pamplona, éste comunicó que dirigentes del CELAM habían entregado a Adveniat un proyecto de Programa para profesionales de medios de comunicación de la Iglesia para el que proponían transferir la ayuda económica que venía recibiendo el PGLA (17). Al parecer, tres universidades en Chile, Colombia y México iban a encargarse de esos nuevos programas. Se iba consumando, pues, el fin de la financiación para este Programa, si bien se mantuvo aún para la edición de 1989, que sería definitivamente la última.
Se buscan fuentes alternativas de financiamiento
A partir de entonces los esfuerzos de la Facultad estuvieron centrados en lograr fuentes de financiación alternativas. En algunas de las gestiones con otras fundaciones alemanas colaboró el propio Stehle, aunque desde 1989 había dejado de ser director de Adveniat, e incluso se pensó en fórmulas coordinadas de transición en las que aún participara Adveniat hasta encontrar un nuevo espónsor. También se barajaron otras posibilidades como rebajar el programa a dos o tres meses de duración, o destinar la ayuda a seminarios de continuidad para profesionales en Latinoamérica (18). Durante buena parte de 1989 se realizaron gestiones diversas para intentar mantener un Programa que tan buenos resultados académicos y profesionales había obtenido, como así se reconocía por Adveniat, pero finalmente no se llegó a ninguna solución satisfactoria (19). En unas reflexiones escritas de Gómez Antón en septiembre de ese año llegó a sopesar la posibilidad de “estudiar una nueva versión del PGLA que pudiéramos llevar a cabo conjuntamente con la Universidad de Missouri, con el Poynter Institute o con algún otro centro norteamericano” (20), pero tampoco llegó a concretarse.
El PGLA postrero
Con la última promoción de alumnos del PGLA, la XVIII, se llegó a la cifra de casi 400 periodistas que habían pasado por el Programa, altamente identificados con él como se hacía palpable por la “conexión de los graduados entre sí y con la Facultad” (21). Así lo demostraban hechos como: la actividad creciente de los Comités Locales establecidos en Monterrey, México DF, Ciudad de Guatemala, San José de Costa Rica, Bogotá, Medellín, Quito, Santiago de Chile, Córdoba, Buenos Aires, Montevideo y Sao Paulo; las tres o cuatro “cartas circulares” anuales enviadas por el director del PGLA a todos los graduados; las tertulias radiofónicas que se mantenían con muchos de ellos; la publicación y difusión periódica del Catálogo de Graduados para mantener al día los datos de todos; los estudios internacionales sobre Latinoamérica realizados por ellos bajo los auspicios de la Tinker Foundation (22); y los seminarios profesionales y otras actividades formativas celebradas en aquellos países con su apoyo.
El último Encuentro en México
Incluso después de “muerto”, como cuenta la leyenda acerca del Cid Campeador, el PGLA volvió a vivir y mostrar su fortaleza con la celebración del IV Encuentro Internacional de Graduados en Monterrey (México) en 1993, en el marco de la villa de Adriana Garza. El Encuentro se abrió a todos los antiguos alumnos hispanoamericanos de la Facultad, aunque los del PGLA eran mayoría. Como recuerda Gómez Antón, “por decisión expresa de los profesores seniors, todas las ponencias fueron presentadas por los juniors, para dejar claro que el relevo generacional de la Facultad no afectaba a sus vínculos con los graduados del PGLA” (23).
NOTAS DE PIE DE PÁGINA
1 Cfr. Oficio FCI 29/79 (26-V-1979). AFCUN.
2 Cfr. Oficio FCI 7/83-84 (22-X-1983), y su anexo informativo acerca de la reunión. AFCUN.
3 Cfr. Oficios FCI 49/83-84 (3-II-1984) y 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
4 Cfr. Oficio FCI 89/83-84 (29-V-1984). AFCUN.
5 Cfr. Oficio FCI 64/84-85 (22-III-1985). AFCUN. UCLAP eran las siglas de la Unión Católica
Latinoamericana de Prensa, con sede en Brasil; la UNDA era la Asociación Católica Latinoamericana para la Radio y la Televisión, con sede en Ecuador; y la OCIC eran las siglas de la Organización Católica Internacional del Cine y del Audiovisual, con sede en Argentina.
6 Cfr. Oficio FCI 88/84-85 (10-V-1985). AFCUN.
7 Carta de monseñor Darío Castrillón a monseñor Stehle (20-XI-1985), que se adjuntaba a la escrita por monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986). AFCUN.
8 Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (31-I-1986); en Oficio FCI 96/86 (11-II-1986).AFCUN.
9 Cfr. Oficio FCI 9/87 (15-X-1987), que contiene un informe escrito de Francisco Gómez Antón, fechado ese mismo día. AFCUN.
10 Cfr. Oficio FCI 122/86 (4-IV-1986). AFCUN.
11 Cfr. Carta de monseñor Stehle a Francisco Gómez Antón (13-X-1986); en Oficio FCI 242/86 (17-X-1986). AFCUN.
12 Cfr. Oficio FCI 102/87 (12-I-1987). AFCUN.
13 Cfr. Oficio FCI 167/87 (27-V-1987), que contenía el informe. AFCUN.
14 Oficio FCI 172/87 (5-VI-1987), que contenía el acta de la sesión de trabajo. AFCUN.
15 Cfr. Oficio FCI 188/87 (23-VI-1987). AFCUN.
16 Carta de Elisabeth Prégardiere, vicedirectora de Adveniat, a Francisco Gómez Antón (17-XII-1987).AFCUN.
17 Oficio FCI 83/88 (15-V-1988). AFCUN.
18 Cfr. Oficios FCI 150/88 (31-X-1988), 158/88 (8-XI-1988), y 181/88 (13-XII-1988). AFCUN.
19 Cfr. Oficios FCI 56/89 (18-V-1989), 74/89 (15-VI-1989), 76/89 (16-VI-1989), y 90/89 (19-IX-1989)
20 Oficio FCI 90/89 (19-IX-1989). AFCUN.
21 Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.
22 A la altura de 1988 se habían elaborado cinco para dicha Fundación: “Los diarios de difusión
nacional”, “Las revistas de información general”, “El régimen jurídico de la información”, “Aplicaciones educativas de los medios de comunicación”, y “Las agencias informativas latinoamericanas”. Y se estaban preparando más sobre otros temas. Cfr. Oficio FCI 150/88 (31-X-1988). AFCUN.
23 Francisco Gómez Antón, Desmemorias…, p. 206.
sábado, 6 de junio de 2009
Fcom presentó libro sobre sus cincuenta años de historia
La Cámara de Comptos de Navarra, primera sede de la actual Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, acogió el 2 de junio la presentación del libro Historia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Medio siglo de docencia e investigación (1958-2008), escrito por el profesor Carlos Barrera y publicado por EUNSA.Según el autor, “el texto es una monografía de investigación histórica; la narración de una página de la historia de la enseñanza del periodismo y de la comunicación en España y en Europa, que reviste un especial interés, ya que fue aquí donde por vez primera se integraron los estudios de periodismo en la universidad española”.
Asimismo, María Iraburu, vicerrectora de Alumnos y Extensión Universitaria, afirmó que “la alianza entre Comunicación y Universidad, que tuvo lugar hace 50 años en la Cámara de Comptos, ha provocado un enriquecimiento mutuo”. Por su parte, otro de los ponentes, el periodista José Javier Uranga, antiguo profesor del entonces Instituto de Periodismo, felicitó al autor y aseguró que el profesor Carlos Barrera “ha realizado un gran trabajo cuando la Facultad ha llegado a la edad adulta, alabada y reconocida”.
Documentado en archivos inéditos
También intervino en el acto la profesora de la Facultad de Comunicación Mercedes Montero, quien destacó la labor documental del texto: “Se podrían reseñar muchas cosas de este libro, pero quiero resaltar una fundamental: la investigación”.
Carlos Barrera describe el trabajo de la siguiente manera: “He intentado aplicar la mentalidad y el oficio del historiador, es decir, basarme especialmente en fuentes documentales como el archivo de la Facultad, y de ahí la profusión de notas a pie de página, hasta un total de 1342. Al mismo tiempo, en la medida de lo posible, he procurado darle el necesario toque periodístico que hiciera su lectura ágil y amena: un reto que no resulta fácil porque escribir la historia de una Facultad universitaria no es un género muy cultivado”.
El libro, basado en abundante documentación inédita de archivos, analiza los diversos episodios que configuraron la Facultad, así como los problemas, retos y objetivos que se fueron marcando en las diferentes etapas de su crecimiento y expansión. Se trata de una historia acerca de cómo se abrieron los caminos universitarios de la enseñanza y la investigación en comunicación en España, y de cómo se ha mantenido el espíritu de innovación docente e investigadora y de servicio a las profesiones de la comunicación y a la sociedad.
Reseña EUNSA
La creación del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra en 1958 supuso la integración real, por primera vez en España, de los estudios de periodismo dentro de la institución universitaria. El carácter pionero e innovador de aquella empresa, destinada a dignificar las profesiones de la comunicación mediante su elevación científico-académica, significó que, en muchas de sus iniciativas, sus profesores y alumnos roturaran terrenos que luego fueron cultivados también en otras universidades españolas cuando la legislación lo permitió a partir de 1971.
Fruto del impulso que le dio el Fundador y primer Canciller de la Universidad, San Josemaría Escrivá, la hoy Facultad de Comunicación desarrolló una labor amplia y honda a lo largo de sus primeros cincuenta años. El autor de este libro, basado en abundante documentación inédita de archivos, muestra cómo se fue haciendo realidad “desde dentro”. Analiza los diversos episodios que la configuraron y los problemas, retos y objetivos que se fueron marcando en las diferentes etapas de su crecimiento y expansión.
Se trata, en definitiva, de una historia -que estaba sin escribir- acerca de cómo se abrieron los caminos universitarios de la enseñanza y de la investigación en comunicación en España, y cómo se ha mantenido el espíritu de innovación docente e investigadora y de servicio a las profesiones de la comunicación y a la sociedad
Fuentes: www.unav.es/fcom y EUNSA
viernes, 5 de junio de 2009
La Universidad de Navarra apuesta por la comunicación 2.0
La UNAV tiene abiertos canales en Youtube, Twitter, Flickr, Facebook o Netvibes, la última plataforma a la que se ha incorporadoLa Universidad de Navarra ha puesto en marcha un plan de comunicación digital basada en la participación de los usuarios a través de comunidades y redes sociales. La última novedad es la apertura de un canal en Netvibes, una plataforma que aglutina, entre otras cosas, informaciones que se suceden en los campus de Pamplona, San Sebastián, Madrid y Barcelona.
En este canal, el usuario puede conocer a través de la tecnología RSS todas las noticias de sus centros o las últimas novedades de la Biblioteca por materias. Además, la aplicación incorpora un área multimedia con fotografías, vídeos y podcast del centro académico o una sección de blogs publicados por sus profesores.
La iniciativa se une a otros proyectos que tiene la Universidad para fortalecer su presencia en la web 2.0, como es el caso de Youtube, Facebook, Flickr o Twitter.
Más de 100 vídeos en Youtube
Desde su apertura a finales de 2008, el canal del centro académico en Youtube acumula más de 9.200 reproducciones y se han incorporado más de 100 vídeos sobre noticias, sesiones teóricas, actividades u opiniones de temas actuales. En el caso de las fotografías, en su perfil de Flickr ofrece imágenes de los centros e incorpora galerías semanales.
Para informar en la Red de sus noticias y ofrecer coberturas especiales de eventos, el centro académico también cuenta con Twitter, un sistema de microblogging al que se han suscrito 170 seguidores. Un servicio de noticias en RSS para el envío automático de titulares y una página en Facebook completan las acciones 2.0 llevadas a cabo por la Universidad con el fin de compartir conocimientos entre los usuarios.
La Universidad de Navarra en la web 2.0:
Netvibes: www.netvibes.com/unav
Youtube: www.youtube.com/universidaddenavarra
Flickr: www.flickr.com/photos/unav
Twitter: www.twitter.com/unav
Facebook: www.facebook.com/alumninavarrenses
Fuente http://www.unav.es/
La representación del PGLA en Fcom50
Integrantes del PGLA con Ana Tijan de Brajnovic, la esposa del recordado Don LucasJorge Adino de Bernardo, argentino e integrante del PGLA de 1978, formó parte de la delegación que en representación del Programa de Graduados Latinoamericanos (PGLA) intervino en mayo en las celebraciones en Pamplona por los 50 años de vida de la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de Navarra (UNAV).
El informe, fotos incluidas, enviado por Jorge Adino es el siguiente:
La convocatoria a FCOM 50 resultó oportuna para reunir a distintas promociones que compartieron recuerdos, anécdotas, vivencias y experiencias. A no dudarlo las contingencias de este 2009 tan especial en la economía global contribuyó para desalentar a muchos que ya estaban preparando las valijas para el encuentro.
No obstante ello los 7000 que pasaron por la Universidad de Navarra en el campo del Periodismo, de las Ciencias de la Información y de la Comunicación Social, entre ellos quienes participamos del PGLA (Programa de Graduados Latinoamericanos), quedamos integrados a la historia de la Facultad, ya sea formando parte del índice de la página Web en Internet o gráficamente en el libro FCOM 50 HITOS de José Antonio Vidal Quadras y Estéban López Escobar, en “Historia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra–Medio Siglo de Enseñanza e Investigación 1958-2008 “, cuyo autor es Carlos Barrera, Profesor Agregado de FCOM , y además en los párrafos y apuntes recogidos por Francisco Gómez Antón en su libro “Desmemorias”.
Rumbo a Pamplona
Entre los integrantes del PGLA reunidos en Pamplona se sumaron Sophia Villegas de Colombia, radicada en esta ciudad y de larga trayectoria en la vida pública de Navarra, quién ofreció de anfitriona junto a los amigos de la comunidad latinoamericana, Aires Vaz, Marisol y Maite Martínez Pomar.
Rumbo a Pamplona
Entre los integrantes del PGLA reunidos en Pamplona se sumaron Sophia Villegas de Colombia, radicada en esta ciudad y de larga trayectoria en la vida pública de Navarra, quién ofreció de anfitriona junto a los amigos de la comunidad latinoamericana, Aires Vaz, Marisol y Maite Martínez Pomar.
En la Universidad también trabajaron por el éxito del encuentro los PGLA José Luís Orihuela, Profesor en el área Informática y su esposa María del Pilar Martínez Costa, Vicedecana de Alumnos, ambos de Córdoba (Argentina), al igual que Daniel Cohen perteneciente al cuerpo docente de la Universidad Nacional de la Rioja y la Universidad Nacional de Córdoba, acompañado de su hijo Lucas.
Desde Chile llegó Raúl Viveros, perteneciente al Area de Comunicaciones de la Universidad Nacional de Santiago de Chile, quién se sintió sumamente reconfortado de revivir la experiencia europea, como María Alice Maluf de Brasil, siempre con el alegre espíritu carioca y viajando hacia destinos poco conocidos.
De los pagos de Jorge Aguirre, gran ausente por motivos profesionales, Ecuador, Martha Cecilia Herrera resultó ser la digna representante, quién se encuentra a cargo de las relaciones comerciales de la empresa SAIDI en Quito.
Miguel Barcena, Director de ABC Noticias, desde el Distrito Federal superó todos los contratiempos de barreras sanitarias, siendo acompañado por su hermana, con quienes compartimos también gratos momentos.
Otras presencias Latinoamericanas ligadas a la Facultad fue la de Gonzalo Peltzer, Director General del Diario el Territorio, del Noroeste Argentino, permanente difusor de la Universidad de Navarra e integrante del equipo organizador de la Universidad Austral, quién realizó su Doctorado en FCOM, como otra colega de Puerto Rico, Milagros Acevedo identificada con los ex-becarios.
En cuanto a quién suscribe, fui acompañado por mi señora Ester Urus de De Bernardo, nuestra hija María Belén que fuera concebida en Pamplona en el período del PGLA 78 y naciera en Córdoba, mi yerno Santiago Pellegrini y mi hijo Jorge Andrés que coincidió en España por razones profesionales.
Esto significa que el PGLA y sus consecuencias, con sus nostalgias y realidades de todos cuantos pasamos por el programa, estuvo presente en las celebraciones, al decir de Paco Gomez Antón, el “Programa Estrella “ de la Universidad.
La decana Mónica Herrero y todo su gran equipo de colaboradores agradecieron las presencias y el mantener siempre vigente la relación con la Facultad.-
Para completar van las siguientes fotos:
Para completar van las siguientes fotos:
PGLA asistentes con el Prof. Dr. Alfonso Nieto
José Antonio Vidal Quadras y Aires Vaz con PGLA
De izquierda a derecha Juan José García Noblejas, Aires Vaz, Jorge A. De Bernardo, Miguel Urabayen, Daniel Cohen, Esteban Lopez Escobar y Raúl Viveros
El blog
Considero que con este envío y toda la información de la Facultad ya tienen un panorama de lo vivido en Pamplona, La eficacia del blog ya la están destacando Alfonso Nieto, Esteban López Escobar, Alejandro Navas y otros entusiastas de esta nueva forma de comunicarnos. Es hora que empieces a cosechar de lo sembrado. Felicitaciones por el esfuerzo y éxitos.
Un abrazo
Jorge Adino De Bernardo
jueves, 4 de junio de 2009
El VII PGLA en el Libro de Oro por el cincuentenario de la Fcom
Un auténtico hallazgo en el libro “Fcom: 50 años preparando el futuro” que recuerda el medio siglo de vida de la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de Navarra (UNAV), ha sido encontrar esta fotografía en la que aparecen la casi totalidad de integrantes del VII Programa de Graduados Latinoamericanos (PGLA) de 1978.Esta fotografía rescatada de la página 56 de la obra editada por Antonio Vidal Cuadras y Esteban López Escobar incluye el siguiente pie de grabado: “Reunión de Antiguos Alumnos: Cena en el Central”. En realidad, sospecho, es la “foto de familia” captada al finalizar el VII PGLA, en junio de 1978. Si estoy equivocado, espero correcciones.
Detallo las identidades de quienes aparecen, absolutamente jóvenes, en la imagen:
Ciro Oviedo, de Argentina, aparece en primera fila a la izquierda, es uno de los cuales el Editor de este blog no ha vuelto a tener noticias en los últimos 30 años. Alguien escribió que se había radicado en Italia pero no se ha vuelto a saber de él lo cual es realmente extraño y, realmente, lo extrañamos.
Junto a Ciro Oviedo, esa pequeñita que con su naricita picarona es casi la única que mira al fotógrafo, es la hija mayor de Mario Segura, de Costa Rica, quien acaba de inaugurar su página http://www.mariosegura.com/ y quien llevó a Pamplona a su esposa y a su primogénita. Mario y su esposa, ambos jovencísimos, aparecen detrás de la niña.
En primerísimo plano aparece la rubia Gilda Cardenutto, de Argentina, quien tampoco ha vuelto a dar señales de vida en las últimas tres décadas y a su siniestra aparece la chilena Ana Francisca Aldunate y quien, aunque divorciada de la tecnología, ha ofrecido escribir en varias ocasiones pero no lo ha hecho, por lo que tiene falta.
Gilda y Ana Francisca portan abundante documentación en sus manos y mientras la primera lleva el abrigo al brazo, la segunda lo usa, lo que me lleva a suponer que la gráfica fue captada a inicios del curso, en enero de 1978, cuando la nieve y el frío “reinaban” en Pamplona. Que alguien me corrija, por favor.
En la segunda fila, al extremo izquierdo, aparece Norberto Malatesta, de Argentina, quien aún hace periodismo en Buenos Aires y que ha escrito y ha enviado fotografías de su familia. Detrás de Gilda y Ana Francisca, como escoltándolas, aparece Roberto Silvestrini, de Brasil, de quien tampoco hemos vuelto a saber nada de nada.
En la tercera fila, extremo izquierda, si no me equivoco, aparece el argentino Raúl Possetto Muela, otro de los “desaparecidos” del VII PGLA. A su lado se encuentra Ana María Moisset, de Argentina, quien si ha escrito y enviado sus datos y fotografías, por lo cual estamos agradecidos.
Barbado y sonreído y con el cuello de la camisa abierto, en el centro superior de la gráfica, se halla el mexicano Carlos Vidal Alum, quien tampoco ha vuelto a mostrarse. ¿Qué habrá pasado con el Carlitos a quien cariñosamente llamábamos “el charro”? Si alguien nos lo puede comunicar lo agradeceremos.
A la izquierda de Carlos Vidal se encuentra la colombiana Piedad Correa y, a su vera, como no, el peruano Carlos Oviedo, teniendo a su lado a la colombiana Clara Sofía Villegas. Los tres se han reportado en los últimos meses. Por fin, al extremo superior izquierda el peruano David Vanegas Jara, de quien tampoco hemos vuelto a saber.
La fotografía, entonces, reúne a 13 miembros del PGLA de 1978 y no aparecen:
- los argentinos Eduardo Beauvallet, Maria Amalia Caballero (desaparecida) y Jorge Adino de Bernardo
- los mexicanos Georgina Walter y Juan de la Borbolla
- la chilena Isabel Seguel
- las peruanas Rosa Zeta y Ángela Carrasco (desaparecida)
- la colombiana María Luisa Estrada
- la brasileña Marialice Maluf
- el boliviano Jorge Orias
- y el Editor de este blog, de Ecuador
Escribe Don Francisco Gómez Antón
La referencia que al PGLA hace el libro “Fcom: 50 años preparando el futuro” de más de 200 páginas incluye un texto escrito por Don Francisco, actualmente en México y quien, considero, fue el “gran ausente” del encuentro de mayo pasado en la Fcom, en Pamplona. Ese texto es el siguiente:1972 Comienza el PGLA
Francisco Gómez Antón
Entre 1972 y 1990, cuatrocientos profesionales de la comunicación de trece países americanos cursaron este programa, financiado por la Fundación alemana Aktion Adveniat de Ayuda al Desarrollo. El programa tuvo un éxito espectacular, pese a que: la sobrecarga de trabajo era continua; la cuantía de las becas, muy ajustada; el ambiente, de ciudad pequeña; el frío, implacable casi todo el tiempo; las comidas, a deshora y extrañas, sin bifes de chorizo ni frijolitos ni chiles ni aguas de colores ni palta ni nada de nada; y el habla normal de acento tan duro, que parecía estuviera enojado todo el mundo. Pero estos factores “negativos” se veían contrarrestados sin especial dificultad por otros como los siguientes:
La calidad de los participantes: veinticinco como máximo, seleccionados de entre unos trescientos, más de un centenar entrevistados en su país de origen.
La convivencia estrecha, durante medio año, con colegas de otros países; porque les permitía analizar más de cerca la realidad del continente, y superar las barreras de la incomprensión cultural o ideológica.
La comunicación resultante de ello, y la consiguiente colaboración efectiva de muchos en proyectos multinacionales diseñados en el marco del Programa.
La aproximación a Europa y su cultura, en dos viajes de estudio durante el Programa y, normalmente, otro personal al acabarlo, con frecuencia en busca de raíces familiares (nunca falta para confirmarlo algún gallego, vasco, asturiano, o incluso siciliano).
La “inmersión” prolongada en una Universidad que presta atención prioritaria a un “ambiente” en el que se respiran y absorben como por contagio los principios y valores en que se funda la dignidad del ser humano: respeto a la libertad, sentido de responsabilidad, amor a la verdad, lealtad, etc. El atractivo de ese “ambiente” es, sin duda alguna, lo que la mayoría de los participantes en el PGLA recuerdan sobre todo lo demás.
La inserción activa en el Programa, merced al contacto continuo de todos entre sí y con la Facultad. A tal efecto, se pusieron en marcha un par de balbucientes experiencias precursoras del sin par “Faustino”: las Cartas Circulares y las Tertulias radiofónicas en frecuencias de aficionados.
La impulsión de los Encuentros Internacionales del PGLA en Medellín (1981, primero organizado en un jardín botánico y por sólo mujeres); Viña del Mar (1985, con terremoto incluido); Buenos Aires (1989, declarado de Interés Nacional, con más de 400 asistentes: profesionales de los medios, académicos, empresarios y diplomáticos); y Monterrey (1990, para asegurar la continuidad de la última edición del PGLA con las primeras de otros programas de la Facultad diseñados específicamente para América).
El saberse partícipes de una experiencia pionera, cuyo prestigio abrió a la Facultad de par en par las puertas de todo el continente americano.
Como Director del PGLA tuve la fortuna de recorrer América de arriba abajo dieciséis años, y ver cómo la buena marcha del Programa obligaba a encajar en la agenda más tareas cada vez, que habrían quedado desatendidas de no haber incorporado otros profesores a los viajes anuales de los últimos cuatro o cinco años. Pero la atención prioritaria de la agenda se dio siempre a los reencuentros con los exalumnos, cuya colaboración fue y sigue siendo inestimable varias décadas después. Tales reencuentros son parte importante de la memoria histórica del Programa, y se consolidaron a lo largo de los años en docenas de tertulias sin jet-lag ni relojes a la vista.
La mayoría de quienes cursaron el Programa trabajan hoy, difundiendo su espíritu, en medios de comunicación de sus países de origen, o dispersos por el ancho mundo como corresponde a su profesión nómada y viajera. Y no pocos colaboran en la formación de profesionales de la comunicación, en más de cincuenta universidades del mundo entero. Aparentemente, pues, “el futuro ha comenzado”… con buen pie.
---Francisco Gómez Antón fue director del Programa de Graduados Latino Americanos de la Universidad de Navarra
miércoles, 3 de junio de 2009
“Fcom: 50 años preparando el futuro”, el libro de oro de un cincuentenario
Uno de los actos más importantes de la celebración de los primeros 50 años de la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de Navarra (UNAV) fue la edición del libro “Fcom: 50 años preparando el futuro” que aquí por la magia de la web la podemos desplegar libremente en nuestra computadora, página por página (dando un click sobre la imagen se puede ver y leer todo el libro).
El libro fue “trabajado” por Antonio Vidal-Quadras y Esteban López Escobar. Su lanzamiento se realizó en Madrid, en el mes de abril. La reseña de se acto y el libro fueron “pirateados” por el Editor de este blog de la página www.unav.es/fcom y así dejamos constancia expresa de ese hecho para los fines consiguientes.
Todos los PGLA han iniciado una rogativa a la Madona de Olite, pidiéndole que mueva los corazones de los editores del libraco en mención para que lo envíen por correo a sus respectivas direcciones postales, ya que en esta época de vacas flacas, la idea de comprarlo por la web e importarlo por DHL, es prácticamente imposible.
Nota: entre las páginas 54 y 57 del volumen consta la referencia más importante el PGLA, incluyendo fotografias muy atractivas, una de las cuales, en blanco y negro, corresponde a parte de los integrantes del VII PGLA, aunque el pie de fotos no lo exprese concretamente así, ya que alude a otro asunto completamente diferente
La nota sobre el lanzamiento del libro
Puesta de largo del libro de oro de Fcom
Iñaki Gabilondo, Covadonga O´Shea y Jesús Martínez acompañaron a Mónica Herrero, Esteban López-Escobar y Antonio Fontán en el acto de presentación en Madrid de 'Fcom: 50 años preparando el futuro'
Por Beatriz G. Blasco, 22 de abril de 2009
Los ponentes en la tarima posando para fotógrafos fue la señal inequívoca de que el acto de presentación de libro 'Fcom: 50 años preparando el futuro' celebrado esta mañana en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) comenzaba. Antes, formación de corrillos, besos, abrazos y presentaciones informales en los minutos previos a la puesta de largo de una publicación que, en palabras de Esteban López-Escobar (coeditor), es de “toda la facultad”. Junto a él, Mónica Herrero, decana de Fcom y encargada de inaugurar el acto y conceder los turnos de palabra, el primer decano e ilustre figura del periodismo nacional, Antonio Fontán, y tres ilustres ex-alumnos: Covadonga O´Shea, presidenta ISEM Fashion Business School; Iñaki Gabilondo, presentador y director de Noticias Cuatro 2; y Jesús Martínez de Rioja, director del periódico Expansión. Entre las varias decenas de asistentes, mayoría de ex-alumnos que no dudaron en acercarse para rememorar tiempos pasados y reencontrarse con compañeros y profesores.
La nota sobre el lanzamiento del libro
Puesta de largo del libro de oro de Fcom
Iñaki Gabilondo, Covadonga O´Shea y Jesús Martínez acompañaron a Mónica Herrero, Esteban López-Escobar y Antonio Fontán en el acto de presentación en Madrid de 'Fcom: 50 años preparando el futuro'
Por Beatriz G. Blasco, 22 de abril de 2009
Los ponentes en la tarima posando para fotógrafos fue la señal inequívoca de que el acto de presentación de libro 'Fcom: 50 años preparando el futuro' celebrado esta mañana en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) comenzaba. Antes, formación de corrillos, besos, abrazos y presentaciones informales en los minutos previos a la puesta de largo de una publicación que, en palabras de Esteban López-Escobar (coeditor), es de “toda la facultad”. Junto a él, Mónica Herrero, decana de Fcom y encargada de inaugurar el acto y conceder los turnos de palabra, el primer decano e ilustre figura del periodismo nacional, Antonio Fontán, y tres ilustres ex-alumnos: Covadonga O´Shea, presidenta ISEM Fashion Business School; Iñaki Gabilondo, presentador y director de Noticias Cuatro 2; y Jesús Martínez de Rioja, director del periódico Expansión. Entre las varias decenas de asistentes, mayoría de ex-alumnos que no dudaron en acercarse para rememorar tiempos pasados y reencontrarse con compañeros y profesores.
En la apertura del acto, Mónica Herrero hizo especial hincapié en la “marca de la casa de Fcom”. Seña de identidad que, según remarcó, más que en los excelentes conocimientos teóricos y técnicos que el centro trata de ofrecer se diferencia en los valores de fondo que inculca en los periodistas del futuro. “La facultad debe, como ha sido hasta ahora, ser un lugar de equilibrio donde unir los valores fundamentales con la labor profesional, pues son unos valores cada vez más necesarios”, dijo. Asimismo, afirmó que Fcom quiere seguir formando profesionales “cultos, con liderazgo, sentido común y dimensión global”. Profesionales que inventen los medios de comunicación del futuro y hagan de la crisis su mayor oportunidad.
Covadonga O´Shea, una de las sólo cuatro mujeres que figuran dentro de la primera promoción del antaño denominado Instituto de Periodismo, narró con mucho cariño su 'aterrizaje' en la capital navarra. La época en la que se estudiaba en el edificio de la Cámara de Comptos del Gobierno foral y donde las féminas más que estudiantes eran “bichos raros”. Tuvo un recuerdo muy especial para profesores míticos como Fontán, Benito o Uranga. Precisamente de este último, O´Shea relató una anécdota: “Recuerdo el día en que entró en el aula y dijo muy serio 'si alguno piensa hacerse rico con esta profesión le animo a que se marche'”.
Entrañables fueron las palabras que Iñaki Gabilondo dedicó al inicio de su intervención a la persona sentada a su derecha, su principal maestro Antonio Fontán. Persona que le abrió las puertas de la que luego sería su casa y uno de los principales pilares de su vida, la Cadena SER. Fiel a su estilo directo, Gabilondo habló de que, lejos de la creencia general, en Fcom tienen cabida todo tipo de mentalidades tras confesarse extrañado por una anécdota que le había ocurrido al entrar. “Cuando he llegado una persona me ha dicho '¿qué haces tú aquí?'”, expuso para, tras una reflexión sobre el periodismo actual concluir que “si mi presencia aquí puede haber sorprendido a alguien es que no ha entendido nada”. El presentador de Noticias Cuatro habló también sobre los valores señalados por la decana al principio de los que se reconoce heredero al cien por cien. “De todos ellos”, remarcó antes de aludir a la perfecta compatibilidad que existe entre no ser miembro del Opus Dei y estudiar en la Universidad de Navarra.
Por su parte, Jesús Martínez de Rioja expusó cuan de importante fue su paso por la facultad en su vida, pues fue allí donde aprendió a “administrar mi libertad personal”. El máximo responsable de Expansión hizo, incluso, lo que calificó de 'declaración pública' para “dar las gracias a mis padres por tomar la decisión de que fuera a estudiar a Pamplona en contra de mi criterio, pues fue la mejor inversión”. También aludió al esfuerzo docente de la universidad. “Podíamos sentarnos de tú a tú con grandes pensadores que no tenían ningún inconveniente en bajar uno o dos peldaños para atender nuestras demandas”, aseguró después de mencionar a profesores míticos como Gómez Antón, Redondo o Soria.
Esteban López-Escobar tenía una gran preocupación. Quería dar “un buen titular” para la retransmisión por Twitter así que no tuvo ningún problema en corregir la conocida frase de Lenin 'un paso atrás y dos adelante'. A su entender, el espirítu de Fcom debe ser de “un paso adelante y, después, otros dos más adelante”, propuso provocando las risas de los asistentes. Respecto al libro, del que es coeditor junto con José Antonio Vidal-Quadras, dijo que se pretendió “evitar un color rancio con fotos color sepia porque queremos mostrar una facultad juvenil, de amigos, bien relacionada con el mundo profesional e instalada en los grandes valores”. Por último, se disculpó de antemano ante los posibles errores que pueda contener la publicación prometiendo con una media sonrisa que, como se van a vender muchos ejemplares, “en la próxima edición enmendaremos los errores”.
El último turno se reservó al primero, al principal culpable de que Fcom presuma de cumplir cincuenta años. Tras agradecer los múltiples elogios recibidos, felicitar a la facultad por el libro y recomendar la parte final de éste donde aparecen los más de 7.500 de todos aquellos que han estudiado en Fcom, Antonio Fontán relató el nacimiento del Instituto de Periodismo en Pamplona. Con esa denominación nació la facultad pues, en un momento en que lo único que existía alrededor de la enseñanza periodística eran los estudios oficiales, burlar el control del régimen franquista no era sencillo. Para finalizar, Fontán bromeó con dos páginas concretas del libro, la 17 y la 212, en las que aparece él. Primero en sus inicios y después en la actualidad. “Creo que la última está retocada”, ironizó antes de recibir un caluroso aplauso
martes, 2 de junio de 2009
Las celebraciones por los 50 años de la Fcom desde el PGLA
Jorge Adino de Bernardo, argentino e integrante del VII PGLA de 1978, estuvo en Pamplona en mayo para asistir a los actos recordatorios de los 50 años de actividades de la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de Navarra (UNAV), sede por varias décadas del Programa de Graduados Latinoamericanos (PGLA).
Jorge escribió para este blog las siguientes reflexiones:
Estimados PGLA, con este encabezamiento, 50 años, 50 horas, encontrarán paso a paso todos los detalles de FCOM50 en http://www.unav.es/fcom/noticias/2009/05/fcom5000.htm Allí con el equipo de la actual decana Mónica Herrero, el Comité Organizador a cargo de Esteban López Escobar y el aporte del PGLA José Luís Orihuela, el gran experto informático de la Universidad, hicieron posible la recreación gráfica y audiovisual del encuentro que sirvió para testimoniar lo actuado a través de cincuenta años.
Nuestro paso por esa recordada casa de estudios se incluye en el libro FCOM 50 Hitos, un laborioso y metódico trabajo de José Antonio Vidal-Quadras y Esteban López Escobar donde reflejan los orígenes de la enseñanza del Periodismo hasta la expansión de la FCOM que esta calificada como la mejor de España y entre las principales a nivel mundial.
Esta importante obra es complementada por otro trabajo de investigación titulado “Historia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra–Medio Siglo de Enseñanza e Investigación 1958-2008, cuyo autor es Carlos Barrera, Profesor Agregado de FCOM y Director del Master en Comunicación Política y Corporativa.
En las ediciones señaladas rondan las “Desmemorias” de Francisco Gómez Antón, rememorando el paso del PGLA, que en su momento calificó de “Programa Estrella “ de la Universidad. Mas precisamente para traer al presente esas recordaciones los PGLA que asistimos y dejamos testimonio por quienes no pudieron llegar a Pamplona por estos tiempos de crisis, compartimos agradables momentos con nuestros profesores e inestimables amigos como:
Don Alfonso Nieto Tamargo, ex –rector, ex – decano y gran responsable de la proyección de la Universidad en lo general y de FCOM en lo particular, junto a otros incansables viajeros y difusores del espíritu universitario por Latinoamérica como
Carlos Soria desde el Derecho a la Información,
Miguel Urabayen con su perfil auténticamente navarro y su sapiencia en materia de prensa comparada,
Pedro Lozano Bartolozzi tratando de encontrar respuesta entre tantos ecosistemas informativos,
Manolo Casado comprometido con la pureza de la lengua, como miembro de la Real Academia,
Estéban López Escobar, ahora más tranquilo de haber cumplido con la responsabilidad de presidir el Comité Organizador de FCOM50 y de recrear las historias en una muestra retrospectiva donde intervinieron numerosos colaboradores,
Juan José García Noblejas que se trasladó desde la Universidad Pontificia en Roma para estar en el reencuentro,
Alejandro Navas un visitante que tuvimos en Latinoamérica y ex –decano quién desde su formación en filosofía tiene la suerte de observar, analizar e investigar la revolución de los medios desde lo alto. Demás esta decir que el ya declarado “imprescindible”
Aires Vaz ha sido, es y será uno de los principales pilares en materia de relaciones y atenciones con los PGLA, secundado de igual modo por la eficiente
Marisol y su hermana Maite Martínez Pomar que no olvidan y así lo demuestran con cariño los momentos vividos.
En cuanto a nuestros referentes del PGLA,
Sophia Villegas siempre esta dispuesta con su afecto y simpatía colombiana a brindar su entusiasta hospitalidad, mientras que respecto a integrants del PGLA que retiene la Universidad por sus capacidades y dedicación,
José Luís Orihuela es el referente principal de la nueva Sociedad de la Información y su esposa
María del Pilar Martínez Costa, Vicedecana de Alumnos, ambos oriundos de Córdoba – Argentina, pero ahora con las raíces de seis descendientes pamplonicos. La presencia de
Ana Tijan de Brajnovic contribuyó a traer la imagen y la presencia de Luka Brajnovic, como un referente universal de la ética en lo personal y multimedial, que va cobrando mayor vigencia con el pasar de los años. Otro ex –decano y actual Vicerrector de la Universidad,
Alfonso Sánchez Tabernero demostró además de sus capacidades vastamente conocidas, sus aptitudes de un gran animador de la cena FCOM 50, ocasión en que los PGLA presentes pudimos expresar nuestro reconocimiento por el aporte académico y humano de la Universidad, plenamente vigente en quienes pasamos por ella y el agradecimiento por el aporte que oportunamente nos brindó la Fundación Aktion Adveniat de Alemania. Alfonso Sánchez Tabernero nos manifestó que el PGLA posibilitó hacer conocer a la Universidad de Navarra en Latinoamérica y hoy mas allá de los programas son numerosos los concurrentes de estas latitudes que participan en los diversos programas de estudio, como una resultante de aquello que sembraron auténticos peregrinos de las ciencias de la información , entre ellos
Francisco Gómez Antón como uno de los principales protagonistas y el gran ausente en las celebraciones, pero que seguramente ha seguido de cerca las mismas con los PGLA próximos en México. Con los envíos audiovisuales y gráficos que le remitirán desde la Facultad tendrá para entretenerse en sus momentos libres y de estar ampliamente satisfecho de la labor cumplida junto a esos equipos de profesores y colaboradores que no olvidaremos. Los valiosos conocimientos adquiridos en nuestros respectivos países de origen, complementados con la experiencia europea, posibilitó ampliar el caudal de información sobre este mundo en continuo y vertiginoso proceso de cambio, influenciado por las nuevas tecnologías de la información y comunicación. En ese aspecto los esfuerzos de
Angel Faus,
Rafael Alcaine,
Juan José García Noblejas y otros, en relación a esas nuevas tecnologías, hicieron posible que hoy la Facultad cuente con una emisora propia, diversos estudios de radio, televisión y el mundo de Internet, como una forma de relacionar el marco teórico con la realidad. Al decir de Don Alfonso Nieto, en adelante ya no interesarán tanto las redes o las nuevas tecnologías , en cuanto a los soportes de la información ya alcanzados, sino que lo serán los contenidos. Como resultante volvemos a las fuentes. Un gran abrazo para todos y recuerden que toda la información de FCOM 50 la encontrarán en http://www.unav.es/fcom/noticias/2009/05/fcom5000.htm
Jorge Adino De Bernardo, II y VII PGLA
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